Detrás de las cifras que presentó ayer el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), en donde se destacó de manera preliminar que hay 45,5 millones de habitantes en Colombia, hay un dato que muestra un cambio de tendencia en la población: los hogares unipersonales pasaron de 11% en el Censo de 2005 a 18% en 2018.

¿Eso qué significa? Indudablemente un cambio en la manera de concebir las familias. ¿O quién no recuerda cómo en los 70 las familias eran conformadas hasta por seis o siete miembros, sin contar con el perro, el gato y hasta la suegra?

Hoy la historia es otra. Por ejemplo, según los resultados de la Encuesta Multipropósito 2017 de la Secretaría Distrital de Planeación, los cambios son contundentes: el número de hogares unipersonales aumentó, de 14,5% en 2014 a 16,32% en 2017.

Según Martha Moreno, gerente de Camacol Bogotá y Cundinamarca, “se trata de una cifra que obliga a sectores como el de la construcción de vivienda a repensar la manera en que se diseñan los proyectos inmobiliarios, y al sector público a proveer los servicios necesarios para satisfacer esa nueva demanda”, afirma.

Prueba de ello es, por ejemplo, que en vivienda No VIS el área promedio de los inmuebles hace 10 años era de 104,2 metros cuadrados y hoy esa cifra asciende a 84,3 metros. El número de alcobas también bajó: pasó de un promedio de 2,7 a 2,3, pero en vivienda VIS pasó de 2,5 a 2,1 en este periodo.

¿Más solos? Sin lugar a dudas, las tendencias en materias de conformación de familias vienen cambiando: es un error pensar que solo hay hogar cuando hay mamá, papá e hijos. Según Profamilia, existen más de 20 tipos de familias, lo cual es indicativo de los cambios en las estructuras sociales y por consiguiente, de consumo.

Así lo considera Camilo Herrera, presidente de la consultora Raddar: “es una de las tendencias en el sistema. Hay más gente que vive sola y por diversas razones: el que quiere tener su apartamento de soltero después de salir de la casa, el que vive solo porque viene de otra ciudad, los viudos, los separados…”, comenta.


Tan distinto se consume hoy, que actualmente en muchas casas las mascotas son los nuevos reyes. Y se comenta que hoy el gasto en caninos y mininos, supera incluso el de cerveza, que de por sí es alto: en promedio, un colombiano se gasta $1 millón al año en esta bebida.

“Se consume distinto y es algo que el mercado aún no ha entendido del todo”, complementa.

Sin embargo, Luis Aurelio Díaz, gerente de Oikos, parece haberlo comprendido. Uno de los negocios prósperos de este grupo empresarial es el de bodegas pequeñas, que hasta ahora reporta un importante dinamismo.

“Las unidades habitacionales vienen reduciéndose en su tamaño, probablemente por el costo del metro cuadrado o la capacidad de endeudamiento de la gente y que las familias vienen reduciéndose de 2,5 hijos a 1,2 hijos en promedio. Al ser unidades más pequeñas, hay menos espacios para almacenar y requieren de espacios cercanos para guardar maletas, elementos de Navidad o juguetes. También porque hay más personas que se separan”, comenta.

Y si se mira más allá, el asunto es aún más estructural: en un estudio de la Superintendencia de Notariado y Registro se conoció que los dos trámites que más llenan las notarías son los matrimonios civiles y los divorcios. El informe indica que en 2017, se casaron 56.973 parejas en las diferentes notarías del país. En el mismo año, otras 22.720 parejas se divorciaron.

Y un asunto clave: las cifras de Supernotariado señalan que en los últimos años este trámite ha presentado una disminución, por ejemplo en el 2015 la cantidad de parejas que se casaron fue de 64.158, en 2016 de 61.497 y para el año anterior, como lo evidencian las cifras, la cantidad también mostró un declive.

Si bien hay razones de índole sociológica e incluso, sicológica para explicar este tipo de fenómenos, al igual que la inclinación a constituir hogares unipersonales, lo cierto es que esta es una clara tendencia que da fe de los cambios de la población en el país. Así que: ¿mejor solo o acompañado?

Revista Dinero.